Mi amigo Carlos Enrique me envió esta imagen, exhibida en un lugar preferencial de una cafetería limeña. El propietario quiso impresionar a sus clientes y, sin duda, lo consiguió.
Una extensa narrativa gráfica explica la elaboración de la masa madre. Plumones, papel y dibujos sencillos construyen un relato visual que invita a detenerse y descubrir sus detalles. No hay grandes pretensiones artísticas; su aparente sencillez, casi infantil, es parte de su atractivo. Yo también me detuve a observarla.
Pero hubo algo más: intenté comprender toda la historia y no lo conseguí. Lo intenté hasta tres veces. En cada ocasión, mi atención se dispersó y terminé postergando la lectura.
En mi experiencia, la gráfica despertó mi curiosidad, pero no me resultó fácil seguir toda la secuencia. Esto me llevó a preguntarme cuánto esfuerzo debe invertir una persona para encontrar el sentido de una representación visual y en qué momento esa exigencia puede convertirse en una barrera para la comprensión.
Quizá no sea un problema exclusivo de esta gráfica. Vivimos rodeados de estímulos, con una atención cada vez más disputada y una creciente exigencia de inmediatez. Captar el interés se ha vuelto indispensable, pero mantenerlo y convertirlo en comprensión es un desafío diferente.
Esta distinción también importa en la facilitación gráfica. Una imagen puede ser atractiva, despertar curiosidad e invitar a la lectura; sin embargo, si exige demasiado tiempo o esfuerzo para encontrar el sentido del mensaje, su eficacia comunicativa disminuye.
La simplicidad no consiste solamente en dibujar con pocos trazos ni en reducir la cantidad de palabras. Consiste en seleccionar, jerarquizar y organizar la información para que las personas puedan reconocer lo esencial, comprenderlo y utilizarlo.
Hacer más con menos no significa decir menos a cualquier precio. Significa eliminar lo innecesario sin sacrificar lo importante.
Esa es una de las exigencias técnicas de la facilitación gráfica: no basta con hacer visible la información; necesitamos hacerla comprensible.
«Hacer más con menos no significa decir menos a cualquier precio. Significa eliminar lo innecesario sin sacrificar lo importante»

