lunes, 28 de enero de 2013


UN SECRETO QUE VALE ORO: 2 OÍDOS Y 1 BOCA (II)

Los motivos de compra

Descubrir el motivo de compra es muchas veces más importante que la habilidad de vender. La clave se encuentra en las preguntas que hagas. Tómate la oportunidad de hacer las siguientes preguntas a varios de tus clientes: ¿qué le motivó a comprarnos?, ¿cómo le ha ido haciendo negocios con nosotros? o ¿qué resultados le ha dado nuestro producto?
Habrá quienes te respondan quejándose, otros te contarán historias, incluso habrá quienes despotriquen en contra de tus competidores. Lo valioso es que te estarán revelando las verdaderas razones que por las que decidieron una opción u otra.
Regálate el tiempo para ir más a fondo y profundizar acerca de las causas reales por las que el cliente te ha comprado. Pronto descubrirás que las verdaderas razones que hay detrás de la decisión a favor de un proveedor, se concentran en los siguientes tres bloques de necesidades: económicas, físicas o psicológicas.

* Económicas. Tu cliente puede estar buscando una ganancia monetaria, o bien evitar una pérdida monetaria.
* Físicas. Tu cliente puede estar buscando algo que le ayude a tener comodidad y conveniencia, o bien un producto que le permita contar con seguridad y protección.
* Psicológicas. Tu cliente puede estar buscando poseer algo, o bien un servicio que le proporcione la satisfacción de una emoción.

Cada una de ellas engloba dos razones aparentemente similares, pero que en el fondo son distintas. La clave es identificar cual de los motivos es el de tu cliente; cuando lo hayas hecho, podrás ofrecerle la respuesta a esa necesidad en particular.

Dominando el arte de preguntar
Aprender a hacer las preguntas correctas es un arte; más aún cuando deseas obtener como respuesta el motivo real por el cual tu cliente se decidirá por tu producto o servicio. Concéntrate en comprender, atender y satisfacer las necesidades y deseos del cliente. No te dediques solo a “VENDER”.
Si logras identificar correctamente el motivo, estarás en posición de hacerle una propuesta de valor interesante, el beneficio será para ambas partes: tendrás un cliente satisfecho y habrás logrado una venta más; y por que no, un cliente regular.



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